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En el presente artículo pretendemos
dar a conocer la intervención que, desde Cáritas Diocesana
de Granada, llevamos a cabo un equipo de personal contratado y voluntarios,
con el colectivo de marginados sin hogar. La intervención se centra
en tres fases: Primera Acogida; Normalización y Reinserción.
Para ello hacemos una primera aproximación conceptual del colectivo,
sus características y tipología. A continuación
describimos el proceso metodológico de intervención
con este colectivo, para terminar con unas conclusiones de carácter
general.
INTRODUCCIÓN
El objetivo que nos lleva a elaborar este
artículo es dar a conocer la realidad social que vive el colectivo
de transeúntes en la provincia de Granada. Tras varios años
de intervención constatamos que los prejuicios y estereotipos hacia
este colectivo siguen presentes en nuestra sociedad, dificultando, de esta
manera, las alternativas de integración e inserción a las
que, como personas, tienen derecho.
Los estereotipos que los preceden: "están
ahí porque quieren'; "se lo merecen"; "son vagos y
maleantes "; "prefieren vivir en la calle"; "están
sucios y huelen mal"; "ellos se lo buscan'; hacen que la normalización
e inserción sea una labor ardua y bastante difícil, no dependiendo
esto sólo de su cambio y recuperación personal, sino de la
aceptación por parte de la sociedad en general.
Nuestra exposición versará sobre
el Programa que desde Cáritas, en colaboración con la Administración
Local, se lleva con este colectivo, distinguiendo tres grandes fases: Primera
Acogida; Normalización y Reinserción.
Como aproximación al tema nos parece
oportuno definir qué entendemos por Transeúnte - sin Techo,
aclarando algunas características o rasgos comunes que los definen
y diferenciando la tipología que dentro del término Transeúnte
- sin Techo se engloba.
DEFINICIÓN, CARACTERÍSTICAS
Y TIPOLOGÍAS
DEFINICIÓN.
Transeúnte - Sin techo: Persona que
transita, que está de paso, deambula de un sitio a otro, de lugar
en lugar, de institución en institución, sin más recurso
que lo que lleva encima, buscando algo que le permita sobrevivir a corto
plazo aunque sea en un nivel vital mínimo. Estamos hablando del transeúnte
"marginado", lo contrario de integrado.
CARACTERÍSTICAS.
Los transeúntes son personas con problemáticas
muy diversas, siendo los rasgos más comunes los siguientes:
- Desarraigo: sin raíces sólidas,
sin grupo humano de referencia, por lo cual viven en tránsito.
- Carencia: sin recursos, sin trabajo, sin
vivienda.
- Marginación: por la sociedad, excluidos
sociales, no preocupan en exceso porque no presentan amenazas.
- Soledad: sin relaciones interpersonales,
sin lazos personales y sociales, sin familia, sin cariño; les lleva
a ser individualistas, desconfiados,
agresivos, aislados, guardando celosamente su intimidad.
- Ruptura personal: fracasados, ausentes de
triunfos o gratificaciones, encerrados en un laberinto sin salida, humillados,
con baja autoestima; lo que les lleva a desequilibrios personales, apatía,
desmotivación, pasividad,
vidimismo, todo lo cual lo traducen en una mala imagen externa.
- Subculturización como modo de vida:
mentalidad que mezcla valores tradicionales con valores y comportamientos
marginales, agarrados a ciertos hábitos de supervivencia, llevándoles
a acomodarse en su situación
y a una falta de ganas a integrarse socialmente.
- Dependencia institucional: incapacidad para
afrontar sus problemas, viven la inmediatez, pícaros, recurren a
las instituciones para sobrevivir.
- Conflictividad familiar: lazos familiares rotos
por causas de drogodependencia, alcoholismo, ludopatía, separaciones
conyugales, etc., llevándoles, tras agotar otros recursos, a "rular"
o "carrilar" como forma de vida.
- Aspectos sanitarios: otras de las causas
que abocan a estas personas a padecer el transeuntismo es la presencia
de diversas patologías mentales que se agravan por la falta de grupo
de referencia: familias, amigos,
etc.; así como la falta de recursos especializados de atención
en salud mental. Situaciones que vemos
agravadas a raíz de la reforma psiquiátrica (aún pendiente).
- Vivienda: la falta de una política
de vivienda adecuada a las características de los colectivos más
desfavorecidos, favorece el que
existan personas que vivan en la calle.
- Falta de cualificación: el no tener
formación y/o cualificación profesional dificulta su entrada
en el mercado laboral, presentándose
situaciones de paro prolongado, de desmotivación para el reciclaje
laboral, de poco acceso a la formación
ocupacional o reglada, etc.. Todos estos factores les llevan a permanecer
de forma crónica en su
situación.
TIPOLOGÍAS
Tres son los grandes grupos en que se suelen
subdividir a los transeúntes atendiendo al tiempo de permanencia
en esta situación, al grado de desarraigo y de dependencia (aunque
los del tercer tipo adoptan una postura de plena independencia), así
como a sus posibilidades de inserción social:
- El incipiente (o novato, según algunos):
es el que inicia su búsqueda de medios de vida fuera de su lugar
habitual de residencia, y que
se caracteriza por una relación familiar deteriorada, por la escasez
de recursos y por la utilización
esporádica de los servicios de acogida.
- El habitual (o veterano): es el que suele
llevar más de seis meses en esta situación, utiliza habitualmente
los servicios y tiene dificultades
para afrontar su situación y salir de ella.
- El crónico: es el que lleva ya muchos
años como transeúnte (aunque incluso desde hace tiempo ya
no se mueva de una misma población)
y que está caracterizado por un gran deterioro (tanto físico
como psíquico), por la
ausencia de utilización de los servicios (ni siquiera quiere ya acomodarse
a las normas), que vive en cualquier
lugar que encuentra y al que le resulta imposible afrontar su situación
por sí sólo.
PROGRAMA DE INTERVENCIÓN SOCIAL
CON TRANSEÚNTE - SIN TECHO. PROCESO METODOLÓGICO
Desde hace cuatro años llevamos
a cabo nuestra intervención con este colectivo enmarcado dentro de
la Acción Social de Cáritas, Departamento de Exclusión;
y más concretamente en el Programa Integral de Atención a
Transeúntes y Marginados sin hogar de la provincia de Granada.
Este programa pretende dar respuesta al compromiso
social con los colectivos y territorios más desfavorecidos, con el
objetivo último de construir una sociedad más justa para todos.
Partiendo y apostando por reconocer que estas personas son parte activa
de y en la sociedad.
Como objetivos específicos destacamos,
cuando comenzamos a trabajar hace ya un tiempo, los siguientes:
1. Consolidar las fases del Programa de atención
a Transeúntes - Sin Techo, priorizando la promoción e inserción
de la persona desde el comienzo de la intervención.
2. Fijar criterios de actuación para
cada fase: Acogida; Promoción - Normalización y Reinserción.
3. Operativizar y optimizar los recursos que
actualmente se destinan a la atención del colectivo desde una coordinación
interna y externa (comedores sociales, Cáritas, Administración
local, etc.).
FASES DE INTERVENCIÓN (PROCESO
METODOLÓGICO)
Antes de comenzar a describir las diferentes
fases que integran el Programa Integral de Atención a los Transeúntes-Sin
Techo en Granada creemos conveniente señalar que nuestra filosofía
de acción se basa en una relación de proximidad, seguimiento
y acompañamiento individualizado a lo largo de todo el proceso de
recuperación personal del usuario. El mencionado programa cuenta
con las siguientes fases:
1 ° FASE: CENTRO DE ACOGIDA
Este recurso, desde Cáritas lo definimos
como aquellos espacios que tratan de acoger a todo transeúnte que
llegan a una localidad en situación de necesidad.
¿Cómo se hace?
La persona encargada de realizar la acogida
deberá discernir si es transeúnte o acude al servicio por
un problema concreto (trabajo, conflicto familiar, etc.), a través
de la siguiente técnica de trabajo:
La entrevista: entendida como primera relación
entre el transeúnte y la persona que la realiza, valorando este encuentro
importante ya que debe contener los elementos básicos que van a definir
una posterior intervención a seguir, resaltando lo siguiente: crear
un clima sosegado; desdramatizar la situación sin crear expectativas;
ayudar a enfocar sus necesidades partiendo de las posibilidades y no de
las carencias; derivar a los albergues o casas de acogida.
¿Dónde se realiza?
La primera acogida se lleva a cabo en los
siguientes lugares:
- Cáritas Parroquiales.
- Centro de orientación
y atención social al transeúnte (C.O.A.S.T).
- Casa de Acogida "Luz casanova".
En función de la situación presentada
por el usuario y detectada tanto por el personal voluntario como remunerado,
el beneficiario podríamos clasificarlo como:
- Los crónicos: personas de edad avanzada,
con gran deterioro físico y psíquico que ni siquiera utilizan
los albergues por su incapacidad
para adaptarse a las normas o bien por su rechazo a las mismas (mendigos,
vagabundos, etc..).
- Los habituales: ( a los que también
llamamos veteranos ), son personas mayores de 45 años con dificultad
para acceder al mercado laboral
y con pocas posibilidades de promoción y en edad o muy cerca de la
jubilación.
- Los promocionables: son aquellos que teniendo
posibilidades no optan por un proceso de normalización e inserción
sencillamente por desconocer sus ventajas o querer mantener su estilo de
vida "hasta que el cuerpo aguante".
El
trabajo
realizado con cada uno de estos grupos es el siguiente:
Con los primeros, los
crónicos,
tratamos su deterioro a través de la acogida y asistencia en el albergue
así como la dignificación de sus condiciones de vida, desarrollando
hábitos de higiene, de convivencia y gestionando algunas prestaciones
económicas.
Con los
habituales
de edad avanzada trabajamos el desarrollo de capacidades en el ámbito
formativo, ocupacional, cultural, relaciona) y económico.
Con el
tercer
grupo partimos de potenciar las posibilidades de cambio, así
como empezar un plan de trabajo con actividades ocupacionales, relacionales
y de recuperación personal.
Todo este proceso de intervención individualizado
con cada uno de los usuarios a quienes podemos englobar en alguno de los
grupos anteriormente mencionados, se inicia en la Casa de Acogida Luz Casanova
(1º Fase) con capacidad para 27 residentes ( 21 hombres y 6 mujeres).
Serán los que, de manera progresiva, cumplan los objetivos marcados
en su plan de trabajo personalizado los que pasen a Residencia Madre de
Dios (2° Fase) con el fin de continuar su progresiva normalización.
Este Centro cuenta con un total de 28 plazas (20 para residentes de edad
avanzada, 3 para alcohólicos crónicos y 5 para residentes
en proceso de normalización).
2° FASE: FASE DE NORMALIZACIÓN:
RESIDENCIA MADRE DE DIOS
Se definen como los centros en los
que mediante un régimen de estancias se trata de elevar los niveles
de dignidad y calidad de vida de los transeúntes que a él
se incorporan, contribuyendo a solucionar con ellos una serie de problemas
vitales y tratando su incorporación a un proceso de inserción
iniciado en la primera de las fases con las que cuenta el Programa de Atención
Integral.
3° FASE: REINSERCIÓN: CENTROS
DE REINSERCIÓN
Se definen estos centros como los espacios
donde se incorpora el transeúnte dispuesto a seguir un proceso de
promoción y reinserción, a través del seguimiento del
plan de trabajo iniciado en las dos primeras fases, por lo que huelga decir
que los beneficiarios han de residir antes de hacerlo en Casa de la Esperanza
(3° Fase), con capacidad para 10 residentes, en los dos Centros anteriormente
mencionados: Casa de Acogida luz Casanova y Residencia Madre de Dios.
¿Cómo se hace?
Desde el plan de trabajo personalizado se
definirán las siguientes áreas de atención:
Psicológico afectiva, Social
(vivienda),
Familiar,
Sanitaria,
Cultural - educativa - formativa,
Jurídica,
Laboral y
Económica (autoadministración).
Todas estas fases ubicadas en los centros
están dotadas de recursos económicos, humanos y materiales
adecuados para dar respuesta a esta realidad.
CONCLUSIONES
La praxis y experiencia diaria que hemos ido
recogiendo en estos últimos cuatro años, nos permiten llegar
a las siguientes conclusiones:
- Los prejuicios y estereotipos hacia este
colectivo siguen presentes en nuestra sociedad dificultando de esta manera
las alternativas de integración e inserción a las que, como
personas, tienen derecho por lo que sería conveniente
potenciar la realización de campañas de sensibilización.
- Se detecta un elevado grado de abandono
de los procesos iniciados por parte de los usuarios debido en gran medida
a que se trata de personas que tienen fuertemente arraigados determinados
hábitos de vida.
- Existe una deficiente coordinación
entre la Administración Pública e Iniciativa Social que dificulta
el poder proporcionar una atención
adecuada a las personas marginadas sin hogar.
- Deficiente dotación presupuestaria
o dotación del mismo. .Cambio del perfil del transeúnte tradicional.
- Atención deficiente a las personas
que pertenecen a este colectivo afectadas por trastornos de salud mental,
ya que la reforma psiquiátrica
que se anunció allá por los años 80 (desinstitucionalización),
no ha llegado a desarrollarse.
- Los Centros de Acogida para personas in
hogar pueden compararse con un "cajón desastre" en el que
todo cabe, a saber, personas mayores,
toxicómanos, alcohólicos, enfermos de salud mental y afectados
por problemas físicos que
han sido dados de alta en el hospital pero que requieren, por su estado
de salud, cuidados médicos,
personas afectadas por problemas de ludopatía, etc.
PROPUESTAS
- Incrementar la formación de los profesionales
de las unidades de intervención y otros servicios concurrentes que
realicen funciones relacionadas con las personas marginadas sin hogar.
- Profundizar en el conocimiento sobre la
población marginada sin hogar en Andalucía, especialmente
sobre su situación, características y necesidades sociales.
- Sería conveniente no facilitar billetes
de viaje, pues de esta manera favorecemos fácilmente la movilidad
de las personas que integran el colectivo, lo que ocasiona un mayor desarraigo
en ellos.
- Es necesario fomentar la existencia de Centros
de Acogida y no favorecer la implantación de albergues.
La intervención que se desarrolla en
este artículo nos confirma el cómo se puede instrumentalizar
y llevar a cabo itinerarios de inserción con un marco teórico
orientador para la intervención social con los marginados sin hogar.
Desde nuestra experiencia y trabajo diario,
no sólo de los profesionales sino también de todo el voluntariado
que participa de forma activa en este proceso, consideramos oportuno valorar
y estimular la implantación de la iniciativa social, de la Administración
y de todos los profesionales del Trabajo Social, que, al igual que nosotros,
intervienen con los colectivos marginados y excluidos desde el horizonte
de alcanzar y ver la construcción de una sociedad más accesible
para todos.
BIBLIOGRAFÍA
- Cáritas Diocesana. PROGRAMA DIOCESANO DE TRANSEÚNTES.
Granada, 1998.
- Cáritas Española. VOLVER A SER. MODELO DE INTERVENCIÓN
SOCIAL CON TRANSEÚNTES. Madrid, 1996.
- PLAN DE SERVICIOS SOCIALES DE ANDALUCÍA 1993/1996. Consejería
de Asuntos Sociales. Junta de Andalucía. |